Una de las cuestiones más recurrentes que nos hacen los usuarios cuando vienen a la barbería es cada cuánto tiempo tienen que venir a arreglarse la barba. La respuesta es dependiente de dos componentes, nuestro estilo de vida y la longitud de nuestra barba.

En relación a nuestro estilo de vida, es dependiente de si en el trabajo nos aceptan llevar una barba un algo más informal o desaliñada o si, por el opuesto, debemos llevar la barba realmente bien marcada. Además influye el cómo nos agrade vernos a nosotros, hay a quienes les agrada tener una barba especial día tras días y a quienes les agrada un aspecto más informal.

Además, la longitud de nuestra barba además perjudica a la continuidad con la que iremos a la barbería. Las barbas más largas requieren un cuidado menor, en tanto que las barbas más cortas necesitan un cuidado más completo.

De esta forma ya que, para barbas más cortas sugerimos una visita al barbero cada 10 o 20 días, y para barbas más largas sugerimos una visita a la barbería cada 20 o 30 días.

Sabemos de que, vengas cada 10 días o cada 30 días, la barba sigue creciendo. Y por esto hoy les enseñamos los tres puntos a tomar en cuenta para arreglarse la barba en el hogar hasta la siguiente visita a barbero.

CÓMO AFEITAR LA LÍNEA DEL PÓMULO

Comenzamos con los pómulos. En la barbería nos atrae dejar las líneas de los pómulos lo verdaderamente naturales probables, manteniendo el nacimiento natural de la barba. Primero, para facilitaros a nosotros el cuidado en el hogar, y segundo, para que, entre arreglo y arreglo de barba, la región afeitada no sea muy grande y dé ese aspecto tan desaliñado. Con ello logramos unir una barba arreglada y un aspecto muy natural.

Entonces, solamente hay que afeitar hasta la línea que nos marcó nuestro barbero. Para eso, sugerimos usar una cuchilla desechable de solo una hoja. Así, sabemos de dónde está la cuchilla en cada instante. Si no, corremos el peligro de ir bajando de a poco la línea de cada del costado para igualar los lados, y quedarnos sin barba.

CÓMO AFEITAR LA LÍNEA DEL CUELLO

El siguiente punto a tomar en cuenta es la línea del cuello. La línea del cuello va a cambiar de acuerdo con la longitud del mentón. Oséa, para barbas más largas la línea del cuello va a estar más baja y para barbas más cortas la línea del cuello va a estar más alta.

En esta situación, vamos a hacer lo mismo que en los pómulos, jamás pasaremos de la línea que nos marcó nuestro barbero. Además usaremos una cuchilla de solo una hoja para no subir nuestra línea del cuello.

Uno de los fallos frecuentes es tensar excesivamente la piel del cuello, de forma que al dejar caer la piel perdemos la noción de la recta. Debemos intentar sostener tensión sin desviar esa línea.

CÓMO RECORTAR EL BIGOTE

La opción primordial a tomar en cuenta en el momento de arreglar nuestro bigote es que nos deje comer. Para arreglar nuestro bigote usaremos una técnica realmente simple, vamos a coger una maquinilla eléctrica con fuerza y vamos a usar nuestro dedo pulgar como punto pivotante, como un compás en el colegio.

Este dedo lo vamos a ubicar en nuestro mentón. El primer movimiento va a ser en pos del pelo, siempre desde el centro hacia afuera. El segundo movimiento, para los más valientes, va a ser en contra del pelo, pero siempre muy despacio y solo las puntas.

¡Así de fácil! Con estos tres simples procedimientos observamos que es viable arreglarse la barba en el hogar hasta la siguiente visita a la barbería. Si tienes algún pregunta, siempre puedes ponerte en contacto con nosotros y vamos a estar contentos de resolverte algún duda que poseas. ¡Nos observamos en la barbería!

 

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